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Espiritualidad

Rosario a San José

La oración que nos da nombre y nos une cada día.

El Rosario de San José nació el 31 de mayo de 1995, en Bogotá, conforme a lo pedido por la Santísima Virgen a través de una joven, para ser rezado por hombres. En él se contemplan cinco virtudes del patriarca de Nazaret.

«Amado San José, haz crecer en mí la fe, que en ella buscaré esperanza y caridad.»

Oración por oración

Cómo se reza el Rosario

Para comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Se enuncian las intenciones del Rosario de hoy.

Oración inicial

Oh San José, que con amor trabajaste la madera para en esta vida, vida pasajera, a tu familia el pan de cada día proveer. Oh San José, ahora en el Cielo con Cristo, que extendido en el madero en el que vida eterna al hombre dio, enséñanos a reconocer en el quehacer de cada día el camino hacia Dios.

En cada virtud se reza:

Padrenuestro · cinco Avemarías · Gloria · y la jaculatoria.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Jaculatoria

Amado San José, haz crecer en mí la fe, que en ella buscaré esperanza y caridad.

Las cinco virtudes

1ª Virtud — La paciencia
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1ª Virtud · La paciencia

«Por el tiempo que a María esperaste, danos la virtud para en silencio pacientemente esperar, esto es, danos la paz.»

2ª Virtud — La castidad
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2ª Virtud · La castidad

«Por aceptar en castidad para a María desposar, danos la virtud para vivir en pureza y castidad.»

3ª Virtud — La voluntad de Dios
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3ª Virtud · La voluntad de Dios

«Por aceptar la paternidad de Jesús, danos la virtud para sólo hacer la voluntad de Dios.»

4ª Virtud — La obediencia
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4ª Virtud · La obediencia

«Por el día que todo dejaste para tu Hijo salvar, danos la virtud para cumplir lo que Dios pida y vivir como tú, en santa obediencia.»

5ª Virtud — La humildad y la escucha
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5ª Virtud · La humildad y la escucha

«Por el día en que a tu Hijo encontraste hablando con sabiduría y callaste, danos la virtud de callar y aprender a escuchar al que en nombre de Dios habla.»

Oración final

Tú, San José, patrono de las familias, protector de la Iglesia, defensor de la niñez y fiel guardián de las madres, ayúdanos a recibir la gracia y a alcanzar así las virtudes gloriosas de tu corazón: la castidad, la prudencia, la justicia y la humildad. Amén.

Para terminar

Por las intenciones del Santo Padre, para que nos conduzca al triunfo del Inmaculado Corazón de María y del Sagrado Corazón de Jesús: Padrenuestro, tres Avemarías y Gloria.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Para entenderlas

Qué significa cada virtud

Estas son las cinco virtudes que pedimos en el Rosario, explicadas desde la doctrina de la Iglesia.

1

La paciencia

La paciencia es fruto del Espíritu Santo y forma parte de la fortaleza: la capacidad de sobrellevar las dificultades y las esperas sin perder la paz, confiando en que Dios actúa en su tiempo y no en el nuestro. No es resignación ni pasividad, sino esperanza activa. Por eso el fruto que se pide es la paz: el sosiego de quien se sabe en las manos de Dios.

CIC 1832 · Ga 5,22

2

La castidad

La castidad es «la integración lograda de la sexualidad en la persona»: no es represión, sino la libertad de amar de verdad. Es virtud moral y, a la vez, don de la gracia, y todo bautizado está llamado a vivirla según su estado de vida. Su fruto es la pureza de corazón, que hace capaz de ver a Dios.

CIC 2337-2345 · Mt 5,8

3

La voluntad de Dios

Hacer la voluntad de Dios es el corazón de la santidad: «Hágase tu voluntad». No es fatalismo, sino adhesión filial al designio de amor de un Padre que quiere nuestro bien. Pedir esta virtud es pedir un corazón que sepa discernir y decir sí, aun cuando no comprenda del todo.

CIC 2822-2827 · Mt 6,10

4

La obediencia

La obediencia cristiana es la «obediencia de la fe»: la libre sumisión a la palabra de Dios, cuya verdad está garantizada por Él mismo. No es servilismo, sino confianza. Cristo se hizo «obediente hasta la muerte»; obedecer es fiarse, y de esa confianza nace la verdadera libertad.

CIC 143-144 · Flp 2,8

5

La humildad y la escucha

La humildad es la verdad sobre uno mismo delante de Dios y «el fundamento de la oración». De ella nace el saber callar para escuchar: acoger la Palabra y ser dócil a quien habla en nombre de Dios. Callar no es no tener nada que decir, sino hacer sitio para que hable Otro.

CIC 2559 · Lc 2,51

Una promesa

Gracias otorgadas al Rosario de San José

El Señor prometió otorgar una Gracia especial a todas aquellas personas que hicieran los nueve primeros miércoles, honrando ese día al Santo Patriarca, rezaran el Rosario a San José, meditaran sobre la gracia otorgada y, en gracia de Dios, asistieran a la Misa y comulgaran. Recibirían cada mes, durante nueve meses, de marzo a septiembre, las gracias de:

1 La templanza
2 La perseverancia
3 La sabiduría
4 La obediencia
5 El amor a la Eucaristía
6 La diligencia
7 La mansedumbre
8 El silencio
9 La fe

Reza con nosotros

Escucha el Rosario de San José por Radio María, los miércoles a las 5:10 p.m.