BREVE HISTORIA DEL JARDIN DE AMOR DE SANTA MARIA
February 12, 2017
La historia del Jardin de Amor de Santa Maria está intimamente relacionada con el Rosario de San José. Este Jardin fue construido por un grupo de hombres que en Bogotá nos reunimos semanalmente, los dias miércoles.
Un miércoles, 31 de mayo Fiesta de la Visitación de la Sma. Virgen) del año 1995, se dio inicio a un Rosario frecuentado solamente por hombres, conforme a lo pedido por la Santisima Virgen a través de una joven, instrumento suyo, en esta ciudad. Dicho Rosario está dedicado a San José se contemplan cinco misterios, cinco virtudes suyas: castidad, paciencia, obediencia, humildad y aceptación la Voluntad de Dios.
A los cinco meses de estamos reuniendo para hacer esta oración, la Sma. Virgen habló de:
«Labores de la tierra, mas no son labores terrena: son labores celestiales, que se inician en este camino y se verán proyectadas en la vida eterna»
(Mensaje del 25 de octubre de 1995).
Una semana más tarde (1 de noviembre 95), la Sma Virgen, presentándose como «Phestra Madre, Maria Aliadora», anunció:
«Hijitos mios ha empezado una mueva etapa Habis sido escogidos para una labor hermosa un Jardin que mi Hijo de vuestras manos crearer prabajo que vosotros llevardis a cabo en unas tierras que llevan Mi Nombre:
a corazón en la tierra haréis y en ella sembraréis florecitas de color…
Un jardin…se har en siete tiempos… la gran obra que se hará se os explicará a cada paso. Vosotros que habéis comprendido el cuidado que necesita una for
habéis sido escogidos para sembrar mi Jardin de Amor».
Estas fueron las palabras que dieron origen al Jardin de Amor de Santa Maria
El trabajo se empezó el dia 4, primer sábado de noviembre. Los siete tiempos fueron siete sábados, de manera que el último dia del trabajo inicial, fue el 1 el 16 de Diciembre 95 coincidiendo con el inicio de la Novena de Navidad
Describir lo que fue la vivencia de esas siete semanas para los hombres del Rosario de San José y sus familias, no es fácil. Baste decir que estuvieron unidos en el trabajo y la oración, sintiendo la alegria de ser una Familia: la familia de los hijos de Dios, unidos en el cumplimiento de Su Voluntad
En esta tarea, quiso Dios, en la delicadeza de Su amor, que los hombres siempre estuvieran acompañados por el Padre Roberto Tisnés, cmf (qepd). Y esas manos purisimas, que consagraron el pan del cielo para que Jesús llegara diariamente, no tuvieron reparo en trabajar la tierra durante el dia, para al final de cada jomada bendecimos y animarnos a continuar, acompañándonos durante nueve
En mensaje del 18 de noviembre 95 decia la Sma. Virgen: «Gracias day a vuestro corazón por haber cumplido con amor lo que sólo eran
PALABRAS Y HOY HECHOS DE AMOR».
La primera peregrinación a este lugar, fue convocada por la Sma. Virgen a través de otra joven, también de Bogotá y quien ha vivido la misma experiencia de servir de instrumento a la Sma. Virgen. En mensaje dado a través de ella, la Sma. Virgen invitó a reunirse:
«en el monte alto que lleva mi nombre y que algunos de
mis hijos ya conocen
porque los he llevado alll a sembrar florecitas…Os llevaré de la mano pequeños
al lugar que tanto tiempo lo habéis preparado. Os llevar a mi monte alto…»(Mensaje del 4 de diciembre de 1995).
La fecha y hora fueron sedaladas por Ella misma: 13 de diciembre de 1995 a las 3 de la tarde. La convocatoria fue hecha el 4 de diciembre (dia de Santa Bárbara) y tras 9 dias consecutivos de oración tuvo lugar la PRIMERA PEREGRINACIÓN.
A partir de esta fecha, innumerables personas han empezado a acudir al Jardin en forma espontánea los dias 13 de cada mes, y también en cualquier dia de la semana pues la Sma. Virgen ha dicho:
«En este monte que lleva Mi Nombre recibirás las bendiciones que el Padre Dios me ha encomendado.
Estaré con vosotros todo el tiempo en este lugar escogido por Dios para vuestro beneficio» (Dic. 9/95) «Este Jardines para vosotros, vuestro refugio, donde vosotros encontraréis la paz, el regocijo y la Ag
«Venid aqui cualquier dlay a cualquier hora y recibirki bendiciones y gracias». (Dic. 13/95)
De tal manera que cualquier dia se puede ir a Santa Maria, pero los dias trece se han vuelto tradicionales. Desde 1999 el Setor Obispo de la Diócesis de Facatativa, Ms. Gabriel Romero nombró un sacerdote de la Diócesis encargado de la dirección y oración en el Jardin los dias 13. Desde el mes de Marzo de 2007 autorizó el Sacramento de la Reconciliación los dias 13. En Febrero de 2009 el Sr. Obispo autorizo la celebración de cuatro Eucaristías al año, celebrándose la primera el 13 de Marzo de 2009, presidida por el Padre Pablo Luque, Rector del Seminario Santiago Apóstol de la Diócesis de Facatativá. El 13 de Mayo 2009, Monseñor Gabriel Romero, presidió la Eucaristia, llenando el corazón de los peregrinos con un gran sentimiento de gozo
En octubre del 2011 visitó el Jardin y celebró la Eucaristia el recién nombrado Obispo de la Diócesis, Monseñor Luis Antonio Nova Rocha, quien Bendijo la Primera Piedra del Santuario el 14 de Julio de 2012 y autorizó que a partir de febrero de 2012 se celebre la Eucaristia cada dia13 de mes, en el Jardin.
Un momento de duelo y pesar causó en toda la Iglesia y a la Diócesis, el temprano fallecimiento de Ms. Nova acaecido el 9 de abril de 2013.
El 13 de Diciembre de 2013, Ms. Gabriel Romero, nombrado Administrador Apostólico de la Diócesis y Obispo Emérito, colocó la Primera Piedra del Santuario en el Jardin, acompañado de numerosos sacerdotes y de una gran concurrencia de peregrinos
El 13 de Mayo de 2017 se celebró en el Jardín el Centenario de Fátima, con una nutrida Procesión y una Solemne Eucaristía, presidida por Monseñor José Miguel Gómez Rodríguez, nuevo Obispo de la Diócesis de Facatativá, acompañado de Ms. Gabriel Romero, Obispo Emérito de esa Diócesis.
Desde el inicio de este Santuario y a lo largo de los años gran número de peregrinos ha visitado éste lugar, bendecido por Dios, constituyéndose en lugar de visita permanente para sanación del alma y del cuerpo y mostrar el Amor y la Devoción que los colombianos y muchos extranjeros le tenemos a la Sma. Virgen y participando los días 13 de cada mes a partir de las 10 AM con la oración del santo rosario meditando los misterios de Gozo, Luz, Dolor y Gloria, mientras hay confesiones y a medio día se celebra la Santa Eucaristía.
Nadie impulsa oficialmente las peregrinaciones. No son promovidas por un «movimiento» determinado. Como escribiera el Padre Roberto Tisnés (qepd), «son el fruto del movimiento del Espíritu Santo que toca los corazones, y como el amor y el bien son difusivos, por naturaleza, cada uno quiere llevar a otro de los que ama, para que «viva lo mismo» o sea, para darle la oportunidad de que reciba esa gracia de conversión, de transformación.
A SANTA MARÍA SE VA A ORAR. Por pura bondad de Dios, en este lugar como en tantos otros santuarios, se vive, se ve y se siente que el Espiritu Santo «riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito y guía al que tuerce el sendero», todo por la amorosa intercesión de la Santisima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra».
Así como la Santísima Virgen indicara que al Rosario de San José solo asistieran hombres y luego nos encomienda la construcción del Jardín, nos encomienda luego su cuidado, dirigiéndonos estas hermosas palabras:
«Así, pequeños míos, se observará en cada una de aquellas florecillas,
la delicadeza y amor de vuestro corazón. Por eso, es una labor a vosotros encomendada, no a vuestras hijas, esposa o hermanas. Allí, pequeños, está el brillo de vuestro corazón. Alli pequeños, florece la fe que hay en vuestro corazón.
Son cada una de esas florecillas el testimonio vivo de la vida que hay lleváis» (Sep. 26 de 1996)
Esta labor se ha cumplido desde entonces por los señores del Rosario de San José y llevado a cabo durante más de dos décadas.
He aquí la importancia del llamado de Dios, por medio de la Santísima Virgen, a los hombres, para que mediante la oración, la reflexión, la obediencia y el ejemplo, reconstruyamos la Iglesia doméstica, esto es la familia, tomando como modelo las virtudes de San José, recordándonos, que la verdadera y más importante misión que tenemos es la de llevar a nuestra esposa, hijos y nosotros mismos, a Dios, cooperando con su gracia. RdeSJ/Bogotá
Síguenos
